La escasa participación de mujeres en carreras STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) representa un riesgo para la competitividad y el desarrollo industrial de México, advierten especialistas y autoridades.
Desigualdad en la formación y empleo STEM
El estudio “Panorama de la educación STEM en México: orientación vocacional, formación de talento y brecha de género”, presentado en la Secretaría de Economía, señala que México enfrenta una “tubería con fugas” en la formación de mujeres en estas áreas. Aunque representan el 54.14% de la matrícula total en educación superior, su presencia disminuye a 38% en programas STEM, 22.6% en carreras intensivas en programación y apenas 12.9% en el empleo STEM.
Impacto en la política industrial y productividad
Ana Gabriela González, directora general de Operación de la Secretaría de Economía, afirmó que una política industrial exitosa requiere capital humano diverso y que sin ampliar esta base, México limitará su desarrollo. Vidal Llerenas, subsecretario de Industria y Comercio, agregó que la equidad de género se ha convertido en un factor clave para la productividad.
Además, recordó que 4 millones de mujeres permanecen fuera del mercado laboral formal por tareas de cuidado, mientras el país demanda más talento para la industria y manufactura de alta calidad.
Factores que limitan la participación femenina
El problema inicia antes de la universidad: el 66% de los estudiantes define su carrera en el bachillerato, pero solo 28.8% recibe orientación vocacional. El estudio destaca barreras culturales, como que el 83% de madres y padres cree que los hombres pueden desempeñarse muy bien en ingeniería, frente a 57% que piensa igual de las mujeres.
Estos estereotipos familiares y escolares alejan a muchas jóvenes de áreas con mayor demanda y mejores salarios.
Consecuencias económicas y propuestas
La exclusión femenina impacta en los ingresos: la brecha salarial promedio en México es del 22%, pero en profesiones STEM se reduce a 18%. Además, los salarios en STEM son 8% más altos que en otras disciplinas.
El reporte propone reforzar la orientación vocacional con enfoque de género, visibilizar referentes femeninos, alinear la formación con las necesidades del sector productivo y avanzar en un sistema de cuidados que apoye la permanencia y desarrollo de mujeres en STEM.