El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró en su mensaje en Truth Social que el «nuevo presidente» del régimen iraní, a quien describió como «mucho menos radicalizado y más inteligente que sus predecesores», solicitó formalmente un alto al fuego. Sin embargo, Trump enfatizó que la administración estadounidense no aceptará ninguna tregua mientras el estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el transporte de petróleo, permanezca bloqueado o con restricciones.
«Consideraremos cuando el Estrecho de Ormuz esté abierto, libre y despejado. Hasta entonces, estamos atacando Irán sin descanso», afirmó Trump.
Postura de Trump sobre la OTAN y las relaciones transatlánticas
En una entrevista con el medio «The Telegraph», Trump manifestó que evalúa seriamente la posibilidad de retirar a Estados Unidos de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) debido a la negativa de la alianza a respaldar su postura en el conflicto con Irán.
Calificó a la OTAN como un «tigre de papel» y aseguró que la salida de Estados Unidos del pacto de defensa es «irreversible». Además, expresó dudas sobre la credibilidad de la alianza: «Nunca me dejé convencer por la OTAN. Siempre supe que eran un tigre de papel, y Putin también lo sabe, por cierto».
La negativa de la OTAN a apoyar la postura estadounidense en Irán representa un nuevo desafío en las relaciones transatlánticas.
Reacción de aliados y críticas de Trump
El primer ministro británico, Keir Starmer, respondió que la OTAN sigue siendo «la alianza militar más efectiva que el mundo haya visto nunca» y afirmó que continuará defendiendo los intereses británicos «pese al ruido».
La semana pasada, Trump expresó su decepción con los aliados de la OTAN por no enviar apoyo militar para asegurar el estrecho de Ormuz durante el conflicto en Medio Oriente. En un evento económico en Miami declaró: «No estuvieron allí». Añadió que Estados Unidos destina miles de millones de dólares anualmente a la OTAN para proteger a sus socios y que siempre habría respondido si fuera necesario.
El mandatario cuestionó la falta de respaldo europeo: «¿Por qué estaríamos para ellos si ellos no están para nosotros? No estuvieron allí para nosotros», recordando los desacuerdos con gobiernos europeos desde su regreso a la Casa Blanca en 2025.