Israel bombardeó durante la noche cuatro depósitos de crudo y un centro de transferencia de productos petrolíferos en las provincias iraníes de Teherán y Alborz, en lo que representa una nueva fase del conflicto entre ambos países.
El ataque fue confirmado a la agencia oficial IRNA por Keramat Veis Karami, director ejecutivo de la Compañía Nacional Iraní de Distribución de Productos Petrolíferos.
Ataques a instalaciones energéticas y militares
De acuerdo con autoridades israelíes, las operaciones también incluyeron objetivos militares, entre ellos búnkeres de munición, una base de la milicia Basij y el cuartel general de la Fuerza Espacial de la Guardia Revolucionaria Islámica.
Esta unidad controla el arsenal de misiles y drones de Irán, así como su programa espacial, que incluye el satélite Khayyam satellite, el cual, según Israel, habría sido utilizado para vigilar su territorio.
Explosiones y contaminación en Teherán
Las explosiones en los depósitos petroleros generaron grandes bolas de fuego y una lluvia de residuos que cayó sobre zonas de la capital iraní.
La Media Luna Roja Iraní advirtió que el bombardeo liberó al aire grandes cantidades de hidrocarburos, óxidos de azufre y nitrógeno, compuestos altamente tóxicos para la población.
Irán acusa ataques contra infraestructura civil
El gobierno iraní denunció que los ataques también han afectado infraestructura de uso civil.
El ministro de Exteriores, Abbas Araghchi, acusó a Estados Unidos de haber bombardeado una planta desalinizadora en la isla de Isla de Qeshm, en el golfo Pérsico, de la que dependen al menos 30 localidades para el suministro de agua potable.
Por su parte, el portavoz del Ministerio de Exteriores de Irán, Esmaeil Baqaei, afirmó que los ataques contra la infraestructura energética abren “una peligrosa nueva fase” del conflicto y acusó a los responsables de iniciar una “guerra química” contra la población iraní.
Riesgo para la industria petrolera
Estos ataques, los primeros conocidos contra infraestructura petrolera iraní, amplían los objetivos del conflicto y podrían afectar la base económica del país.
Según el Banco Mundial, el petróleo genera alrededor del 25% de los ingresos de Irán.
Hasta ahora, Israel y Estados Unidos no han atacado instalaciones clave como la terminal petrolera de Isla de Kharg, principal punto de exportación de crudo iraní, ni los campos petroleros de la provincia de Juzestán, cerca de la frontera con Irak.
Tampoco han sido bombardeadas refinerías estratégicas como las de Bandar Abbas, Abadán o Isfahán.
Importancia del petróleo iraní
Irán posee las terceras mayores reservas de petróleo del mundo, aunque las sanciones internacionales han limitado sus exportaciones, que representan entre 2% y 5% del suministro mundial.
Tras los ataques, el gobierno iraní también anunció restricciones en la venta de combustible en Teherán, reduciendo el límite de compra por habitante de 30 a 20 litros, según informó la televisión estatal.
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