Víctor Rodríguez Padilla, director general de Petróleos Mexicanos (Pemex), presentó su renuncia en dos ocasiones durante el año pasado, pero fue convencido por la presidenta Claudia Sheinbaum para continuar en el cargo.
Renuncias y permanencia en Pemex
El futuro de Rodríguez en Pemex se vuelve cada vez más incierto debido a los retos operativos y financieros que enfrenta la empresa, considerada la petrolera estatal más endeudada del mundo. Según fuentes consultadas por Reuters, el ex académico de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y actual director general de Pemex, de 69 años, intentó dejar su puesto dos veces en 2025.
En ambas ocasiones, la presidenta Claudia Sheinbaum intervino para persuadirlo de no renunciar, reflejando un interés claro en mantenerlo al frente de la empresa.
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Intervención presidencial y tensiones internas
La participación directa de Sheinbaum en la operación de Pemex ha generado tensiones dentro de la petrolera. La presidenta ha influido en nombramientos clave, especialmente en áreas de exploración y producción, que tradicionalmente estaban bajo la responsabilidad exclusiva del director general.
Esta intervención ha provocado fricciones internas, complicando la gestión de Rodríguez y aumentando la incertidumbre sobre su continuidad.
Contexto y desafíos de Pemex
Pemex enfrenta una crisis operativa y financiera que ha dificultado la reversión de accidentes y la mejora en su desempeño. La deuda acumulada y los problemas estructurales mantienen en alerta a los directivos y al gobierno, que buscan estabilizar la empresa.
La insistencia de Sheinbaum en mantener a Rodríguez refleja la complejidad de encontrar un liderazgo que pueda enfrentar estos retos en un entorno político y económico complicado.
El futuro de Pemex y de su director general dependerá de la capacidad para superar estos obstáculos y de las decisiones políticas que se tomen en los próximos meses.
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Problemas operativos y financieros en Pemex
En la gestión de Victor Rodríguez destacan problemas en la operación, como el derrame de petróleo en el Golfo de México, un incendio cercano a la refinería Dos Bocas que dejó cinco personas fallecidas, mientras que otro siniestro ocurrió el 9 de abril en una bodega de almacenamiento de coque.
A esto se suma una producción de crudo de apenas 1.6 millones de barriles diarios, cifra que se ubica por debajo de la meta gubernamental de 1.8 millones, y que no logró capitalizar completamente el reciente repunte de los precios internacionales del petróleo derivado del conflicto bélico en Medio Oriente.
Además, la petrolera acumula una deuda financiera cercana a los 79,000 millones de dólares, además de adeudos con proveedores por alrededor de 20,800 millones de dólares, una situación que se torna compleja para la empresa del Estado.
En ese sentido, las especulaciones sobre un posible relevo en la dirección de Pemex también han aumentado. Uno de los nombres mencionados es el de Lázaro Cárdenas Batel, nieto del expresidente Lázaro Cárdenas del Río, quien nacionalizó la industria petrolera en 1938.
Sin embargo, se recordó que previamente Cárdenas Batel rechazó dirigir la petrolera al inicio del sexenio.
Con información de Reuters