Son muchas las complicaciones técnicas que fascinan a los coleccionistas, desde el tourbillon hasta la repetición de minutos, pero es quizás el calendario perpetuo el que pone a prueba todas las habilidades técnicas de una maison relojera, y es que se deben simplificar cientos de cálculos como año bisiesto, fecha, fase lunar, mes, año y, en algunos casos, posición de estrellas. Todo en un mismo calibre, de ahí que los entusiastas de la relojería y coleccionistas se dejen fascinar por marcas como Patek Philippe o IWC Schaffhausen, que tiene en su haber poderosos ejemplares en cuanto a calendarios perpetuos se refiere. Las siguientes piezas son un claro ejemplo de maestría técnica en favor de la cuenta del tiempo.
A. Lange 1 Tourbillon Perpetual Calendar «Lumen»

La colección Lange 1 de A. Lange & Söhne se ha caracterizado desde hace poco más de 30 años por su carátula descentrada y su fecha grande. Hoy esos elementos permanecen y se refinan aún más para acompañar un calendario perpetuo con anillo perimetral para los meses, así como visualización de cambio instantáneo que se puede apreciar por medio de su carátula ennegrecida que, además, se subraya por el uso de material luminiscente en los elementos principales de la pieza: índices, indicación lunar, fases de luna, año bisiesto. Pero eso no es todo: el reloj incluye un tourbillon que se puede ver desde la caja de fondo de zafiro, todo un espectáculo que se repite cada minuto. La caja es de 41.9 mm en platino y es una edición limitada de 50 piezas.
Bovet The Récital 31

Una de las firmas que ha llamado la atención en su trabajo sobre los calendarios perpetuos es Bovet, que recientemente lanzó una nueva y vistosa interpretación en caja de titanio de 44 mm bajo la silueta Dimier, que se caracteriza por el abombado cristal de zafiro que rodea la carátula. Destaca también que Bovet introduce un nuevo calibre que incluye fases de luna esféricas y día retrógrado. Todo un espectáculo para quien pueda poseer una de las 60 piezas disponibles en tres colores: azul, verde y rojo. Este reloj continúa el camino de piezas previas como Récital 22 Grand Récital y Récital 20 Astérium, donde ambos fueron reconocidos con el premio Grand Prix d’Horlogerie de Genève.
IWC Big Pilot’s Watch Perpetual Calendar Ceralume

Lanzado recientemente durante Watches & Wonders 2026, este guardatiempos de edición limitada a 250 piezas llamó la atención por ofrecer un poderoso brillo que se puede ver en su caja de cerámica luminosa Ceralume y que se extiende en la carátula y correa de caucho, gracias al Super-Luminova. El impresionante brillo en azul permanece, según sus creadores, durante unas 24 horas. La complicación de calendario perpetuo se impulsa por el calibre 52616 que ofrece: día, día de la semana, mes, año en cuatro cifras y fase lunar perpetua para el hemisferio norte y sur. El reloj ofrece una reserva de marcha de 168 horas, es decir, siete días.
Jaeger-LeCoultre Master Control Chronograph Perpetual Calendar

Presentada también este 2026, la firma creadora del icónico Reverso se mantiene relevante en el campo de los calendarios perpetuos gracias al calibre 868, que permite ofrecer cuatro contadores: mes y año a las 12 horas, día de la semana a las 3 y fecha a las 9 horas. Todo se completa con una indicación de fases lunares a las 6 horas. La precisión de los relojeros de Jaeger-LeCoultre toma en cuenta los meses de diferentes duraciones, así como los años bisiestos, lo que lleva a esta pieza a un solo ajuste hasta el año 2100. Otro detalle de la pericia técnica de la maison es la delgadez del calibre: apenas 4.72 mm de grosor, perfecto para colocarse en una elegante caja de 39 mm que se puede disfrutar en versión de acero y oro rosa. Ofrece una reserva de marcha de 70 horas.
Patek Philippe Cubitus Perpetual Calendar Skeleton

Bajo la Ref. 5840 P, la firma ginebrina nos trae la introducción del calendario perpetuo en la colección Cubitus, lanzada apenas en 2024 bajo una silueta cuadrada, una evolución y homenaje a su pieza estrella, el Nautilus. La caja se ha terminado en una generosa dimensión de 45 mm en platino que, como es tradición en estas piezas, se corona por un diamante baguette en la caja a las 6 horas. Hay que mencionar que el calibre 28-28 QSQU, a diferencia de sus antecesores, es cuadrado y no redondo, lo que sin duda le otorga un refinamiento técnico muy apreciado por los coleccionistas.


