Estados Unidos planea revolucionar la construcción naval comercial con barcos propulsados por energía nuclear, buscando competir con China a partir de 2028. Esta iniciativa forma parte de una estrategia para superar la abrumadora ventaja china en tonelaje naval mundial mediante innovación tecnológica.
China domina la construcción naval mundial
En 2024, China concentró el 54.57% del tonelaje naval producido globalmente, mientras Estados Unidos apenas alcanzó el 0.04%, según datos de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD). Además, China lidera la cartera de pedidos futuros con el 74.4% del tonelaje contratado en 2024 y el 63.7% de los pedidos al inicio de 2025.
Esta supremacía no solo se explica por salarios bajos, sino también por la existencia de astilleros gigantescos, proveedores especializados, financiamiento público y una demanda interna robusta que sostiene la cadena productiva.
La apuesta tecnológica de Estados Unidos
Stephen Carmel, administrador de la Maritime Administration (MARAD) de Estados Unidos, reconoce que competir con China en costos mediante barcos convencionales es inviable. Por ello, propone desplazar la competencia hacia la tecnología, donde Estados Unidos mantiene una ventaja significativa.
El plan consiste en aprovechar la experiencia estadounidense en reactores nucleares navales, utilizados en submarinos y portaaviones, para desarrollar una nueva generación de barcos comerciales propulsados por energía nuclear.
Core Power y el desarrollo de la flota nuclear
La empresa británica Core Power lidera el desarrollo de reactores nucleares marítimos capaces de impulsar grandes embarcaciones durante largos periodos con menor dependencia de combustibles fósiles. Su primer buque podría comenzar a construirse en 2028.
Core Power ha recaudado cerca de 200 millones de dólares de inversores, incluyendo grupos japoneses como Mitsui, Mitsubishi y Sumitomo. Además, busca establecer un marco internacional para licencias, seguros, seguridad y acceso a puertos que facilite la expansión de esta tecnología.
Ventajas económicas y energéticas
Los reactores nucleares modulares ofrecen energía continua sin necesidad de repostajes frecuentes, lo que permite mayores velocidades, rutas más flexibles y menor exposición a la volatilidad del precio del petróleo.
En mayo, MARAD lanzó una iniciativa para promover estos reactores en el transporte marítimo, destacando beneficios como reducción de costos de combustible y mantenimiento, mayor autonomía y fortalecimiento de las cadenas de suministro nacionales.
Desafíos regulatorios y operativos
Aunque la tecnología nuclear naval existe desde hace décadas, su aplicación comercial enfrenta retos regulatorios complejos. Los barcos nucleares deben cumplir con estrictas normativas en múltiples jurisdicciones, gestionar seguros, acceder a puertos extranjeros y contar con tripulaciones especializadas y protocolos para manejo de residuos y emergencias.
Para anticipar estos desafíos, Estados Unidos organizará en agosto el lanzamiento ministerial de ATLAS, una iniciativa del Organismo Internacional de Energía Atómica que busca crear un marco internacional para la energía nuclear marítima.
Preparación de infraestructura y apoyo gubernamental
La Administración Trump ha avanzado en acuerdos con puertos como Long Beach y Corpus Christi para probar tecnologías relacionadas con barcos nucleares y reactores modulares. También ha destinado 35.1 millones de dólares a pequeños astilleros y una estrategia para recuperar la capacidad industrial naval.
Perspectivas para la próxima década
El proyecto no producirá resultados inmediatos, ya que el desarrollo de regulaciones y aceptación pública es fundamental. Sin embargo, esta estrategia refleja un cambio en la competencia con China: en lugar de replicar el modelo chino, Estados Unidos apuesta por innovar en la tecnología que impulsa la navegación comercial.
Si los reactores modulares se abaratan y los puertos aceptan estos barcos, la década de 2030 podría marcar el inicio de una nueva carrera naval basada en la tecnología energética, no solo en la cantidad de barcos construidos.
-LESLYJ