México experimenta un crecimiento histórico en sus exportaciones, impulsado principalmente por equipos de cómputo vinculados a centros de datos y la inteligencia artificial, aunque su origen chino genera inquietudes en Estados Unidos.
Récord en exportaciones no petroleras en julio de 2026
Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en julio de 2026 México exportó mercancías no petroleras por un valor de 81,420 millones de dólares. Este monto representa un aumento anual del 43.74%, el cuarto mayor crecimiento mensual registrado en la historia estadística del país.
Solo en tres meses anteriores se observaron incrementos superiores: abril de 2021, mayo de 2010 y enero de 1995, fechas que coinciden con eventos económicos extraordinarios como la recuperación postpandemia, la salida de la crisis financiera global y la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), respectivamente.
Exportaciones acumuladas y comparación histórica
En el periodo de enero a julio de 2026, las exportaciones totales mexicanas sumaron 471,387 millones de dólares, con un crecimiento anual del 27.68%. Para encontrar un aumento mayor en los primeros siete meses del año hay que remontarse a 2010, con un 35.24%, y a 1995, con un 32.34%.
El papel de los centros de datos y la inteligencia artificial
El motor principal de este crecimiento son los equipos de cómputo, cuyas exportaciones crecieron 182.11% en los primeros siete meses de 2026 respecto al mismo periodo de 2025. Estos productos representan el 73.45% del incremento total en las exportaciones mexicanas.
Gabriela Siller, directora de Análisis Económico en Grupo Financiero Base, atribuye este fenómeno a la construcción de centros de datos en Estados Unidos y al auge de la inteligencia artificial, que demandan infraestructura tecnológica avanzada.
Preocupaciones por el origen asiático y la vigilancia estadounidense
Sin embargo, existe preocupación porque gran parte del equipo de cómputo exportado desde México contiene componentes provenientes de Asia, especialmente China. Esto ocurre en un contexto en el que el gobierno estadounidense vigila de cerca las cadenas comerciales que podrían permitir la entrada de productos chinos a su mercado mediante terceros países.
La Casa Blanca abordó esta problemática en su reporte titulado «La gran estafa del trasbordo», que analiza el uso de países intermediarios para introducir mercancías chinas a Estados Unidos.
La analista Gabriela Siller señala que «no se menciona que las exportaciones de México de equipo de cómputo formen parte de una operación de trasbordo, lo que puede implicar que Estados Unidos va a permitir que sigan entrando estos productos, con alto contenido proveniente de Asia, debido a su importancia para el crecimiento económico».
Contexto político y comercial
Este auge exportador ocurre mientras el expresidente Donald Trump amenaza con romper el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), argumentando que México funciona como trampolín para mercancías chinas, lo que afecta los ingresos arancelarios de Estados Unidos.
El crecimiento exportador mexicano, especialmente en tecnología, representa un reto para las políticas comerciales estadounidenses y subraya la complejidad de las cadenas globales de suministro en la era de la inteligencia artificial.