Ucrania confirmó haber atacado la mayor refinería de petróleo de Rusia, ubicada en Omsk, en Siberia, a unos 2,500 kilómetros de su frontera. Este ataque forma parte de su estrategia para afectar la capacidad logística rusa en la guerra.
El Ejército ucraniano informó este jueves que lanzó un ataque contra la refinería gestionada por Gazpromneft, que ya había sufrido un ataque en julio pasado. Aunque el Estado Mayor de Ucrania no precisó el impacto exacto del ataque, señaló que la instalación suministraba combustible al Ejército ruso.
Durante el verano boreal, la refinería interrumpió sus operaciones tras el ataque anterior, lo que evidencia su vulnerabilidad ante estos ataques a larga distancia.
Reacción local y contexto estratégico
Vitaly Khotsenko, gobernador de la región de Omsk, confirmó que un dron impactó en una zona industrial, sin ofrecer detalles adicionales sobre los daños o víctimas.
Ucrania, bajo constantes ataques con misiles y drones por parte de Rusia, ha intensificado su propia campaña de ataques con drones a larga distancia. Su objetivo es afectar instalaciones militares, energéticas y comerciales rusas para aumentar el costo de la guerra para Moscú.