Minerales críticos: un negocio de México sin dinero

El panorama internacional ha reconocido la importancia de establecer alianzas estratégicas entre países y regiones para la explotación deminerales críticos, considerando que este sector representa una oportunidad comercial relevante

Hace 30 minutos
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Minerales críticos
Minerales críticos

Los minerales críticos constituyen recursos, tanto metálicos como no metálicos, que cumplen con dos criterios fundamentales: son imprescindibles para el funcionamiento de las economías modernas y para el desarrollo de tecnologías energéticas limpias, y presentan un elevado riesgo de interrupción en su cadena de suministro.

El panorama internacional ha reconocido la importancia de establecer alianzas estratégicas entre países y regiones para la explotación de minerales críticos, considerando que este sector representa una oportunidad comercial relevante, aunque limitada por las reservas disponibles de cada mineral.

Recientemente, Estados Unidos recibió a representantes de 54 países y de la Comisión Europea, incluidos 43 ministros de Exteriores y otros funcionarios, durante la Reunión Ministerial sobre Minerales Críticos. En dicho encuentro se enfatizó que estos recursos, junto con las tierras raras, constituyen elementos esenciales para el crecimiento económico mundial, especialmente ante la expansión del mercado global.

Esta reunión forma parte de una estrategia de mediano y largo plazo que permitirá a Estados Unidos controlar el precio del barril de petróleo y, en los próximos años, ejercer presión sobre la distribución del gas natural, considerando su posición como principal productor a nivel global en el contexto de la transición energética. Ante la escasez de minerales y tierras raras disponibles actualmente, en dicha reunión se firmaron marcos bilaterales y memorandos de entendimiento (MOU) para asegurar su suministro futuro a la industria. Además, se anunciaron oportunidades de financiamiento del gobierno estadounidense para proyectos estratégicos relacionados con minerales, tanto dentro como fuera del país, y se celebró la puesta en marcha del Foro de Participación sobre Recursos y Geoestrategia (Resource Geostrategic Engagement – FORGE).

Este foro tiene como objetivo crear cadenas de suministro de minerales y tierras raras que disminuyan el control que ejerce China en este sector a nivel mundial. Actualmente, los precios de estos recursos dependen en gran medida del país asiático, como ha ocurrido en las últimas décadas en el mercado del litio.

Estados Unidos ha respaldado y continuará respaldando diversos proyectos nacionales e internacionales mediante inversiones públicas y privadas. Esta estrategia contribuye a fortalecer tanto la seguridad nacional como la competitividad económica del país. Para ello, se cuenta con el apoyo del Banco de Exportación e Importación de Estados Unidos (EXIM), el Departamento de Energía (DOE), el Departamento de Defensa, la Corporación Financiera para el Desarrollo Internacional (DFC) y la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR).

Entre los acuerdos celebrados por Estados Unidos se suscribió uno con México, motivado por la creciente influencia de China en la explotación de diversas minas en territorio mexicano. Este acuerdo, fundamentado en la Constitución y las leyes vigentes de ambos países, y bajo el principio de respeto mutuo a la soberanía nacional, establece que ambas partes deberán desarrollar un Plan de Acción en los próximos 60 días, abordando dos ejes principales:

  • Evaluar políticas y mecanismos comerciales coordinados, tales como la implementación de precios mínimos en frontera para minerales críticos importados, focalizándose inicialmente en determinados minerales por definir.
  • Incluir la consideración de precios mínimos dentro de un acuerdo plurilateral sobre el comercio de minerales críticos, así como identificar las medidas necesarias para garantizar la resiliencia de las cadenas de suministro.

La viabilidad de este escenario se fundamenta en las modificaciones efectuadas a la Ley Minera en 2023. Es previsible que se implemente un modelo similar a los desarrollados por PEMEX y la CFE, bajo esquemas mixtos de inversión público-privada gestionados a través del Servicio Geológico Mexicano (SGM). Para que el SGM pueda integrarse eficientemente a esta nueva modalidad de explotación, será necesario asignarle un presupuesto más amplio.

La reforma a la Ley Minera del 8 de mayo de 2023 confiere al Servicio Geológico Mexicano un papel central y estratégico, estableciéndose como el único organismo autorizado para llevar a cabo actividades de exploración minera en México. La exploración se realizará mediante asignaciones mineras otorgadas por la Secretaría de Economía al SGM, quien podrá suscribir convenios con particulares para la exploración de lotes, sujetos a condiciones estrictas y plazos limitados.

El SGM tiene la responsabilidad de identificar y cuantificar yacimientos de minerales estratégicos para la transición energética y la seguridad nacional. Estas acciones permitirán la alineación con el nuevo acuerdo sobre minerales críticos y tierras raras, y próximamente deberá establecerse un mecanismo de integración con el Servicio Geológico de Estados Unidos.

El Servicio Geológico Mexicano no puede explotar minas directamente. Actualmente, las concesiones no se otorgan al primer solicitante; el SGM realiza primero la exploración y, si identifica potencial, el Estado licita la concesión de explotación. Cuando una empresa privada obtiene la concesión, esta tiene una vigencia de 30 años, prorrogables por otros 25 bajo ciertas condiciones.

Las compañías dependen de la información geológica proporcionada por el SGM, lo que podría propiciar contratos mixtos de exploración con empresas estadounidenses, permitiendo cierta continuidad en el otorgamiento de concesiones a quienes asumen el riesgo. Es importante recordar que tanto el SGM como la ley reconocen el derecho de retribución: cuando un particular colabora en la exploración y esta resulta exitosa, adquiere el derecho a una contraprestación o preferencia en la licitación.

En un plazo de 60 días, México y Estados Unidos deberán alinear sus políticas mineras con la revisión del T-MEC programada para 2026, con el objetivo de garantizar cadenas de valor tecnológicas y una explotación minera eficiente.

Según el SGM, la inversión minera en México ha sido volátil en las últimas dos décadas. Tras alcanzar su pico de 8,433 millones de dólares en 2012, la cifra ha disminuido debido a la falta de nuevas concesiones y a los cambios legales. Se prevé una caída de más de 3,800 millones de dólares en 2025, el nivel más bajo en casi diez años. El sector requiere inversión, tecnología y estrategias de largo plazo.

En México se registran actualmente 529 proyectos mineros, de los cuales 228 están en fase de exploración, 180 en producción, 24 en desarrollo y 97 se encuentran suspendidos o cesados. De estos proyectos, 20 corresponden a litio en etapa de exploración (principalmente en formaciones de arcilla), 55 a cobre, y la mayoría de las iniciativas relacionadas con tierras raras permanecen en fases iniciales de prospección o exploración.

Actualmente operan 158 empresas mineras en México. De estas, 124 son originarias de Canadá y 17 de Estados Unidos. China cuenta con alrededor de cuatro compañías: tres participan en inversiones de exploración y desarrollo, mientras que una, Ganfeng Lithium, ha visto cancelada su concesión para la explotación de litio en la mina de Sonora. Actualmente, Ganfeng mantiene un proceso de arbitraje contra el Gobierno de México debido a la revocación de sus nueve concesiones.

La mina actualmente gestionada por LitioMEx presenta el desafío de que el litio se encuentra mezclado con arcilla, lo que implica un proceso de extracción considerablemente más complejo y costoso en comparación con los métodos utilizados en salares o en roca dura. México aún carece de la infraestructura adecuada para llevar a cabo este tipo de extracción.

A nivel mundial existen únicamente seis minas con estas características; la mayoría se encuentran en fases de exploración, prefactibilidad o construcción y no han iniciado operaciones comerciales a gran escala. Actualmente, solo una mina de este tipo, Thacker Pass en Nevada, Estados Unidos, proyecta iniciar su explotación masiva en 2028. México podría considerar esta experiencia como referencia para acelerar la extracción de litio en Sonora. Bajo las condiciones técnicas y financieras actuales, LitioMEx podría alcanzar una producción a escala comercial en un plazo de entre 10 y 15 años.

México busca alcanzar la soberanía energética; sin embargo, esta meta enfrenta desafíos significativos. A corto y largo plazo, la independencia energética requiere tecnología proveniente de mercados extranjeros, ya que actualmente no existen inversiones sustanciales en investigación y desarrollo para la explotación de minerales críticos y tierras raras en el país. Por ello, México depende de su socio comercial para avanzar en este ámbito.

Se prevé una mayor presencia de empresas estadounidenses, respaldadas por el apoyo financiero de su gobierno, así como por medidas de seguridad en las minas y el acceso a un mercado en expansión. Esta situación podría dejar a México limitado únicamente a la extracción y exportación de los recursos hacia su socio comercial, sin aprovechar plenamente su potencial. Es fundamental que México fortalezca sus capacidades de negociación contractual y procure una participación más equitativa en términos de impuestos, concesiones y porcentajes que el Servicio Geológico Mexicano pueda obtener en cada contrato mixto celebrado con entidades privadas.

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Ramses Pech

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Ramses Pech es analista de la industria de energía y economía. Es socio de Caraiva y Asociados-León & Pech Architects.

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