Australia ha recurrido a México para adquirir combustible y mitigar los efectos del conflicto en Medio Oriente, que ha afectado el suministro global de petróleo y derivados.
Interrupciones en el suministro global por bloqueo en el estrecho de Ormuz
El bloqueo del estrecho de Ormuz, ruta por donde se transporta el 20% del crudo consumido mundialmente, ha generado interrupciones en el envío de petróleo y productos derivados. Esta situación ha obligado a varios países a buscar nuevos proveedores para mantener el abastecimiento de combustible y gas.
Australia diversifica sus fuentes de combustible
Entre los afectados, Australia ha tenido que modificar sus rutas de suministro. Según Chris Bowen, ministro de Energía australiano, el país ha recurrido a Estados Unidos y México para compensar las interrupciones provenientes de socios asiáticos como Malasia, China y Corea del Sur.
Bowen explicó que el gobierno australiano busca diversificar sus fuentes de petróleo refinado para evitar escasez. Aclaró que México y Estados Unidos no son los únicos países proveedores, pero destacó que los pedidos ya están confirmados y el combustible está en camino, aunque la llegada desde Estados Unidos es más lenta que desde Singapur.
Dependencia de importaciones pese a ser exportador
Aunque Australia es un importante exportador de combustibles fósiles, depende en gran medida de importaciones para abastecerse de combustible para aviones y diésel. El país cuenta con solo dos refinerías nacionales que producen el 17% de los productos petrolíferos refinados.
El conflicto en Medio Oriente ha provocado un aumento en los precios y una reducción en las reservas de diésel, que pasaron de 30 a 29 días de suministro en la última semana. Además, la demanda nacional creció un 30% antes del periodo vacacional de Semana Santa, debido a compras de pánico, lo que ha dejado a muchas gasolineras sin existencias de ciertos combustibles.
Exportaciones mexicanas de combustible y su impacto
Chris Bowen no detalló los tipos de combustible adquiridos ni el valor del acuerdo con México y Estados Unidos, ni la fecha exacta de llegada de los barriles. Por su parte, el gobierno mexicano no ha emitido comentarios sobre estas exportaciones.
Sin embargo, estos envíos podrían representar un impulso para los ingresos de México y contribuir a reducir el déficit en la balanza comercial de productos petroleros.