El sector gasolinero rechaza el tope voluntario al precio del diésel propuesto por el Gobierno, advirtiendo que afectará sus márgenes operativos.
Rechazo al tope voluntario y sus implicaciones
El anuncio de un tope voluntario al precio del diésel impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum ha generado tensión en el sector gasolinero. Empresarios del ramo negaron haber aceptado dicha medida y alertaron sobre impactos directos en sus márgenes de operación.
Según información de Bloomberg, representantes del sector señalaron que el monto planteado por el Gobierno no cubre los costos básicos de operación, como transporte, nómina y seguridad, lo que pondría a varias estaciones en riesgo de pérdidas. “El acuerdo anunciado fue unilateral y no existe un documento firmado que lo respalde”, indicó una fuente con conocimiento del tema.
Contexto y postura gubernamental
El Gobierno federal busca contener una posible presión inflacionaria derivada del aumento en los precios internacionales del petróleo. La presidenta Sheinbaum declaró el 26 de marzo que “se aceptó un tope voluntario, como siempre, no forzado”, con un precio cercano a 28.50 pesos por litro, aunque también mencionó la necesidad de reducirlo aún más.
La reunión formal con empresarios se realizó un día después en la Secretaría de Energía, encabezada por el subsecretario de Hidrocarburos, Juan José Vidal Amaro. En el encuentro, los gasolineros propusieron un ajuste de entre 2 y 2.3 pesos por litro; sin embargo, la contraoferta gubernamental fue de 28.28 pesos por litro durante 30 días.
Presión y tensiones en el sector
Algunos empresarios interpretaron los recientes operativos de verificación como un mecanismo de presión para acatar el precio máximo, lo que ha aumentado la inconformidad en el sector.
El precio mayorista establecido por Petróleos Mexicanos (Pemex) se mantiene en 26.70 pesos por litro en 79 Terminales de Almacenamiento y Reparto, vigente del 28 de marzo al 3 de abril. Bajo este esquema, el margen operativo de las estaciones se reduce a 1.58 pesos por litro, de los cuales el Gobierno plantea que los empresarios absorban al menos 0.62 pesos.
Medidas temporales y contexto histórico
El debate sobre el tope al diésel quedó pospuesto temporalmente por el periodo vacacional de Semana Santa. Mientras tanto, la administración federal mantiene un subsidio del 70% al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) para contener el impacto inflacionario.
Analistas recuerdan que en 2022, ante la Guerra entre Rusia y Ucrania, el Gobierno mexicano suspendió completamente el IEPS e implementó subsidios adicionales para mitigar el aumento en los precios de los combustibles.
Desafíos actuales
El escenario actual refleja el reto de equilibrar la estabilidad de precios para el consumidor con la viabilidad operativa del sector gasolinero, en un contexto de volatilidad internacional en los precios de los energéticos.
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