El proyecto Trion, desarrollado por Woodside Energy en asociación con Petróleos Mexicanos (Pemex), avanza hacia su objetivo de iniciar la producción comercial de petróleo en 2028. Con una inversión superior a 10,800 millones de dólares, la iniciativa representa uno de los desarrollos de mayor escala para la industria de hidrocarburos en México y el primero de su tipo en aguas ultraprofundas del país.
Durante el Congreso Internacional de Energía Tamaulipas 2026, celebrado del 27 al 29 de octubre en Expo Tampico, Stephan Drouaud, vicepresidente de Trion en Woodside Energy, presentó los avances del proyecto y sus perspectivas operativas, económicas y de desarrollo local.
La participación de la compañía australiana contempla una sociedad con Pemex bajo un esquema de 60% para Woodside Energy y 40% para la petrolera mexicana. El desarrollo busca aprovechar los recursos petroleros del Golfo de México mediante infraestructura especializada para operar en profundidades marinas de aproximadamente 2,500 metros.
De acuerdo con la documentación técnica de Woodside, Trion alcanzó 71% de avance en su ejecución al tercer trimestre de 2026, manteniéndose dentro del presupuesto previsto para esa etapa. La empresa reportó que 10 de los 24 pozos contemplados ya habían sido perforados.
La campaña de perforación constituye uno de los componentes centrales del desarrollo. El proyecto contempla 24 pozos submarinos que permitirán alimentar las instalaciones de producción y procesamiento en el Golfo de México.
La operación requiere tecnología y equipos especializados para trabajar en condiciones de aguas ultraprofundas, donde la instalación de infraestructura, la perforación y el manejo de hidrocarburos demandan una planeación técnica compleja.
Woodside prevé que Trion alcance una capacidad máxima de producción de aproximadamente 100,000 barriles diarios de petróleo. Durante su presentación en Tamaulipas también se mencionó un rango estimado de entre 100,000 y 109,000 barriles diarios, volumen que, bajo las proyecciones expuestas, podría representar cerca de 8% de la producción nacional.
Estas cifras corresponden a metas de capacidad futura y no a producción disponible actualmente. Su materialización dependerá de la conclusión de las obras, la instalación de los sistemas submarinos y el inicio de las operaciones comerciales.
El desarrollo de Trion contempla dos instalaciones marítimas fundamentales: la Unidad Flotante de Producción (FPU, por sus siglas en inglés) Tláloc y la Unidad Flotante de Almacenamiento y Descarga (FSO) Chalchi.
La FPU Tláloc será responsable de procesar el petróleo proveniente de los pozos submarinos. Según Woodside, su fabricación registraba un avance de 96%, mientras continuaban las actividades de integración y precomisionamiento en el astillero de HD Hyundai Heavy Industries, en Ulsan, Corea del Sur.
La unidad tendrá capacidad para procesar alrededor de 100,000 barriles diarios y dimensiones comparables con las del Estadio Azteca, de acuerdo con la información técnica de la empresa.
Por su parte, la construcción de la FSO Chalchi continúa en China. La embarcación tendrá una capacidad de almacenamiento de hasta 950,000 barriles de petróleo crudo, lo que permitirá manejar y almacenar la producción antes de su descarga y traslado.
El avance de ambas instalaciones será determinante para completar el sistema de producción costa afuera y mantener el calendario previsto para 2028.
Además de su dimensión operativa, Trion representa una apuesta de largo plazo para la industria petrolera mexicana. Durante su presentación en el Congreso Internacional de Energía Tamaulipas 2026, se expusieron estimaciones de cerca de 6,500 empleos durante las fases de desarrollo e infraestructura, así como una aportación proyectada superior a 10,000 millones de dólares en impuestos y regalías para el Estado mexicano.
Estas cifras son proyecciones asociadas al desarrollo y operación del proyecto, por lo que sus resultados dependerán de la ejecución de las distintas etapas y de los ingresos que genere la producción.
La magnitud de la inversión también abre oportunidades para empresas que participan en servicios especializados, logística, ingeniería, fabricación de componentes, transporte y suministro de equipos para operaciones costa afuera.

Para México, el desafío será traducir la escala del proyecto en una mayor participación de proveedores nacionales, transferencia de conocimientos y desarrollo de capacidades técnicas que puedan extenderse a otros segmentos de la industria energética.
Woodside identifica el contenido local como uno de los mecanismos para incorporar empresas mexicanas a la cadena de suministro de Trion y fortalecer las capacidades del talento nacional.
Los requisitos señalados por la empresa establecen un mínimo de 4% de contenido local durante la fase de desarrollo y 10% durante la etapa de operación y producción.
Como parte de esta estrategia, Woodside y Blue Wave concluyeron la tercera generación de su programa de desarrollo de proveedores, que incluye capacitación, metodologías especializadas y herramientas de autoevaluación para que las compañías participantes fortalezcan sus procesos y compitan bajo estándares internacionales.
La empresa también reporta presencia operativa en Tampico, Altamira y Matamoros. Estas instalaciones respaldan actividades corporativas, almacenamiento de equipos de grandes dimensiones, logística aérea y respuesta a emergencias.
A ello se suma la capacitación de ingenieros y especialistas mexicanos, incluidos programas de formación en Corea del Sur orientados a profundizar sus conocimientos técnicos y facilitar la transferencia de experiencia.
El desarrollo de proveedores será un elemento relevante para determinar cuánto valor económico y tecnológico puede permanecer en México durante la construcción y la operación de Trion.
El proyecto también incorpora iniciativas de vinculación comunitaria. Woodside informó que destinó más de un millón de dólares a programas de inversión social durante 2026 en Tamaulipas.
Su portafolio contempla cinco iniciativas: Escuelas Que Aprenden; Desarrollo Social y Bienestar Comunitario, en colaboración con Cáritas de Tampico; Empoderamiento de Mujeres a través de la Educación STEM, junto con el Tecnológico de Monterrey; Salvando Nuestra Laguna Madre, en colaboración con Fundación Integritat, y el patrocinio del equipo de futbol Jaiba Brava.
Estas acciones forman parte de la estrategia de relación de la empresa con las comunidades de la entidad, en paralelo al desarrollo de la infraestructura energética.
Woodside estima que, sujeto al desarrollo y la operación del proyecto, Trion podría mantener una vida útil superior a 30 años. Esta perspectiva refuerza la importancia de construir capacidades locales y relaciones de largo plazo que acompañen las distintas etapas de la actividad petrolera.
Trion y el futuro de la producción petrolera en México
El avance de Trion ocurre en un contexto en el que México busca sostener su producción de hidrocarburos y aprovechar recursos que requieren tecnología, capital y experiencia especializada.
La participación conjunta de Woodside y Pemex combina inversión privada internacional con la presencia de la empresa productiva del Estado en un proyecto de aguas ultraprofundas. Su desarrollo también plantea retos en materia de ejecución, seguridad operativa, infraestructura y fortalecimiento de la cadena de suministro nacional.
La meta de iniciar producción comercial en 2028 será uno de los principales hitos para evaluar el desempeño del proyecto. Antes de llegar a esa etapa, será necesario concluir la perforación de los pozos, instalar los sistemas submarinos y completar la puesta en marcha de las unidades flotantes.
Trion representa una apuesta de largo plazo para la industria petrolera mexicana: su relevancia no solo dependerá de los barriles que logre producir, sino también de su capacidad para generar inversión, desarrollar proveedores nacionales y fortalecer el conocimiento técnico del país.