Ikon Midstream, empresa petrolera con sede en Houston, está siendo investigada en México por su posible participación en una red de contrabando de combustible relacionada con el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Esquema de contrabando y evasión fiscal
Según documentos de seguridad del gobierno mexicano, Ikon Midstream es una pieza central en un sistema que involucra la importación ilegal de combustibles. El modus operandi consiste en declarar productos derivados del petróleo como lubricantes para evadir los altos aranceles que México impone a la gasolina, diésel y nafta provenientes de Estados Unidos y Canadá.
Operaciones y rutas sospechosas
Las autoridades monitorean de cerca las exportaciones de diésel de Ikon Midstream a bordo del buque Torm Agnes. Se presume que el cargamento fue descargado en los puertos de Ensenada y Guaymas y posteriormente transportado por una empresa de camiones vinculada al CJNG. El combustible habría sido entregado a empresas mexicanas como Intanza y Azteca Cone, ambas bajo investigación por ser posibles empresas fachada sin presencia física ni canales de contacto claros.
Acciones legales y avances en la investigación
El 14 de abril, agentes de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) de Estados Unidos realizaron un allanamiento en las oficinas de Ikon Midstream en Houston como parte de una investigación criminal. Cabe recordar que el CJNG fue designado como organización terrorista extranjera por el gobierno estadounidense en febrero de 2025.
En México, la Fiscalía General de la República (FGR) abrió una investigación basada en testimonios, documentos y vigilancia. Desde septiembre, se han detenido al menos 16 personas relacionadas con esta red de contrabando.
Respuesta de Ikon Midstream
La empresa ha negado cualquier delito o apoyo consciente al CJNG. Su director ejecutivo, Rhett Kenagy, calificó las acusaciones como «rumores» sin evidencia documental. Tras un reportaje de Reuters en octubre, Ikon Midstream presentó una demanda por difamación en Texas, argumentando que sus ventas fueron a Azteca Cone y no a Intanza. Sin embargo, fuentes mexicanas confirman que ambas compañías están bajo investigación por vínculos con el cártel.