La guerra en Irán ha provocado un aumento significativo en el precio del aluminio, lo que eleva los costos de instalación para la industria solar comercial en Estados Unidos.
Impacto del conflicto en el suministro de aluminio
El aluminio es un componente esencial en los sistemas de montaje solar, incluyendo rieles, abrazaderas y soportes para paneles. La guerra en Medio Oriente ha dañado refinerías en el Golfo y ha interrumpido el transporte marítimo por el Estrecho de Ormuz, una ruta clave por donde circulan más de 5 millones de toneladas métricas de aluminio al año.
Estos factores impulsaron los precios de referencia del aluminio en la Bolsa de Metales de Londres un 15 % desde finales de febrero, mientras que el contrato de futuros de aluminio COMEX de la CME aumentó más del 30 %.
Repercusiones en la industria solar
Jim Wood, director ejecutivo de SEG Solar Inc., reporta un aumento aproximado del 20 % en el precio de venta de los sistemas de montaje para proyectos solares. Además, advierte que algunos proyectos con márgenes de rentabilidad estrechos podrían cancelarse debido a estos incrementos.
Importaciones y mercado global del aluminio
Según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), en 2025 Estados Unidos importó más de 5 millones de toneladas métricas de aluminio. Canadá aportó más del 50 % de estas importaciones, mientras que Emiratos Árabes Unidos y Baréin representaron el 12 %.
A pesar de que Canadá es el principal proveedor, los precios globales del aluminio, afectados por los riesgos en el Golfo Pérsico, han elevado también los costos de las importaciones canadienses. Derek Schnee, consultor sénior de energía solar comercial en JK Renewables, explica que «Estados Unidos y Canadá operan en un mercado global integrado; los productores canadienses ajustarán sus precios para igualar el aumento de las tarifas globales».
Consecuencias para la expansión de la energía solar en Estados Unidos
El aumento en el precio del aluminio coincide con un crecimiento acelerado de la energía solar en Estados Unidos, impulsado por la demanda de hiperescalas de inteligencia artificial (IA). La Administración de Información Energética de EU proyecta que en 2026 se añadirán 43.4 gigavatios (GW) de capacidad solar a gran escala, un incremento del 60 % respecto al año anterior.
Sin embargo, el encarecimiento de los equipos podría afectar la rentabilidad de algunos proyectos. Además, el sector enfrenta aranceles sobre paneles importados y políticas que favorecen los combustibles fósiles, complicando aún más su desarrollo.
Estos factores ponen en tensión la expansión de la energía solar en un momento clave para la transición energética en Estados Unidos.