La industria eólica en México avanza con estrategias de inversión mixta y planeación a largo plazo para responder a la creciente demanda de energía limpia.
Contexto actual de la energía eólica en México
La Asociación Mexicana de Energía Eólica (AMDEE) destaca que México cuenta con una capacidad instalada de 8,131 MW en energía eólica, distribuidos en 76 parques operativos en 16 estados. Esta infraestructura genera electricidad suficiente para abastecer a 12.1 millones de hogares y evita la emisión anual de 9.59 millones de toneladas de dióxido de carbono.
Además, la industria eólica mexicana emplea a más de 10 mil personas, consolidando una cadena de valor y un talento especializado que posicionan al país para acelerar su transición energética.

Planeación vinculante como base estratégica
La planeación vinculante, establecida en la Ley del Sector Eléctrico, se presenta como un pilar fundamental para definir las necesidades de generación, transmisión e infraestructura eléctrica a largo plazo. Este mecanismo busca brindar certidumbre a las inversiones en energía limpia y garantizar la confiabilidad del Sistema Eléctrico Nacional.
Enrique Guzmán Lara, socio de ENIX, explicó que la planeación vinculante y los esquemas de inversión mixta alinean el crecimiento de la generación con las demandas reales del sistema, fortaleciendo la colaboración entre el Estado y la iniciativa privada para incorporar nueva capacidad de manera ordenada.
Convocatorias y proyectos futuros
Las autoridades han lanzado convocatorias que podrían sumar alrededor de 4,000 MW adicionales de capacidad eólica, equivalentes a 13 nuevos proyectos. Estas iniciativas implicarían inversiones estimadas entre 5,000 y 6,000 millones de dólares hacia 2029.
Para integrar esta nueva capacidad, será necesario invertir en redes de transmisión y almacenamiento energético, asegurando la eficiencia y estabilidad del sistema eléctrico.
Impacto social y regulatorio en proyectos eólicos
Las nuevas Disposiciones Administrativas de Carácter General sobre la Manifestación de Impacto Social del Sector Energético (MISSE) fortalecen la participación comunitaria y establecen indicadores para medir el impacto social de los proyectos.
Gabriel Espejel, socio fundador de CARAL, señaló que estos lineamientos buscan que los proyectos generen desarrollo estructural y capacidades locales, promoviendo la justicia energética y un acceso equitativo a los beneficios.
Espejel enfatizó que “los beneficios sociales compartidos no deben entenderse como compensaciones temporales, sino como herramientas para generar desarrollo estructural, fortalecer capacidades locales y construir relaciones de confianza de largo plazo”.
Compromiso de la AMDEE con el futuro energético
La AMDEE reafirma su compromiso de fortalecer el conocimiento técnico y fomentar un diálogo público informado sobre el papel de la energía eólica en la competitividad, seguridad energética y desarrollo económico de México.