Honda podría frenar la construcción de una nueva planta de ensamblaje en América del Norte si el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) no se extiende por un periodo de seis años, de acuerdo con declaraciones de Noriya Kaihara, vicepresidente ejecutivo de la compañía, citadas por Reuters.
El fabricante japonés contempla construir su octava planta de ensamblaje en la región, con el objetivo de ampliar su capacidad de producción para atender la demanda de vehículos en Norteamérica. El proyecto estaba previsto para iniciar operaciones en 2030.
Sin embargo, la falta de certidumbre sobre el futuro del acuerdo comercial podría modificar los planes de inversión de la compañía.
Durante una mesa redonda con periodistas en Washington, Kaihara señaló que Honda se encuentra cerca de alcanzar la capacidad de producción necesaria para cubrir el mercado norteamericano, pero que la empresa había considerado una nueva fábrica para incrementar su capacidad.
“Si no hay un acuerdo del T-MEC en el futuro, puede que tengamos que cambiar de rumbo”, expresó el directivo.
Honda enfrenta incertidumbre comercial
La posible extensión del T-MEC se ha convertido en un factor relevante para las decisiones de inversión de Honda y de otros fabricantes automotrices con operaciones en América del Norte.
El sector enfrenta actualmente aranceles de 25% a los vehículos completamente ensamblados, además de gravámenes aplicables a determinadas piezas. Ante este escenario, Honda ha señalado que hasta ahora ha absorbido los costos adicionales para evitar trasladarlos a los consumidores de la región.
La incertidumbre comercial también ha comenzado a retrasar algunas decisiones de inversión. La compañía había advertido anteriormente que una extensión anticipada del T-MEC podría contribuir a destrabar inversiones por más de 20 mil millones de dólares en Estados Unidos.
Honda reduce sus planes para vehículos eléctricos
La situación comercial se suma a los retos que enfrenta Honda en su estrategia de electrificación.
En mayo de 2026, el fabricante eliminó su objetivo de largo plazo relacionado con las ventas de vehículos eléctricos, incluido el plan de que estos representaran una quinta parte de sus ventas de automóviles nuevos para 2030.
Asimismo, Honda suspendió indefinidamente un proyecto de 11 mil millones de dólares en Canadá para producir vehículos eléctricos y baterías, además de cancelar tres modelos eléctricos que estaban previstos para el mercado estadounidense.
Estos ajustes reflejan el cambio de prioridades de la compañía ante las condiciones del mercado, la evolución de la demanda de vehículos eléctricos y el entorno regulatorio y comercial en Norteamérica.
Honda mantiene crecimiento en ingresos
Pese a los desafíos que enfrenta en materia de inversión, aranceles y electrificación, Honda registró un crecimiento en sus ingresos durante el primer trimestre de su ejercicio fiscal, terminado el 30 de junio de 2026.
La compañía reportó ingresos por 6,061 millones de yenes, cifra que representó un incremento de 13.5% interanual.
El desempeño financiero contrasta con la cautela que mantiene Honda respecto a sus planes de expansión, particularmente aquellos que requieren compromisos de inversión de largo plazo en Norteamérica.
Para el fabricante japonés, la definición del futuro del T-MEC será un elemento clave para determinar la viabilidad de nuevas inversiones productivas y la expansión de su capacidad de ensamblaje en la región.
-LESLYJ