Volkswagen y sus proveedores en Puebla y Tlaxcala han perdido más de 4 mil empleos en 2026 debido a la desaceleración en la producción y ajustes operativos.
En lo que va de 2026, la armadora Volkswagen reportó 786 despidos directos, mientras que las empresas proveedoras sumaron más de 3,400 bajas laborales, según sindicatos del sector. Estas cifras reflejan la incertidumbre que enfrenta la industria automotriz en la región, afectada por una menor demanda y utilidades reducidas.
Los recortes se concentraron principalmente en la planta de Cuautlancingo, Puebla, donde se eliminó el turno nocturno del segmento Jetta-Tiguan, lo que provocó la salida de 611 técnicos. Además, 175 empleados optaron por bajas voluntarias, totalizando 786 despidos en esa área.
Las empresas proveedoras afiliadas a la Confederación de Trabajadores de México (CTM) reportaron más de 3 mil despidos, mientras que otras 400 bajas ocurrieron en compañías representadas por la Confederación Sindical Republicana (CSR). Estas reducciones afectaron áreas de producción de arneses, logística y exportación.
Destacan casos como una empresa logística que despidió a 150 trabajadores en un solo día, fabricantes de arneses con cerca de 700 afectados y otras compañías vinculadas al comercio exterior. Forvia-Faurecia, proveedor automotriz, acumuló alrededor de 1,500 despidos entre 2025 y 2026, atribuidos a menores volúmenes de producción y cambios operativos.
Los sindicatos advierten que la caída en la producción podría afectar futuras negociaciones salariales y reparto de utilidades, impactando incluso a quienes mantienen sus empleos. Sin embargo, se espera una recuperación gradual en 2027, impulsada por el inicio de la producción del Volkswagen Golf en Cuautlancingo.
El Sindicato Independiente de Trabajadores de la Industria Automotriz Volkswagen (SITIAVW) anticipa la posible reincorporación de técnicos despedidos conforme aumente la demanda y producción.