El director ejecutivo de Tesla, Elon Musk, informó que la producción de la Cybertruck en la gigafábrica de Texas se reducirá paulatinamente hasta detenerse hacia mediados de 2027. Este modelo futurista, que se presentó como un rival directo de las camionetas pickup tradicionales, no ha logrado cumplir con las expectativas de ventas desde su lanzamiento.
Según Musk, el cierre progresivo de la producción de la Cybertruck permitirá a Tesla aumentar la fabricación del nuevo modelo Cybercab, que se ha convertido en el foco principal de la empresa para sus proyectos de robotaxis.
El anuncio llega tras una semana complicada para Musk, marcada por una inversión política récord de casi medio billón de dólares que no logró resultados favorables en las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos. Además, sus empresas enfrentaron una pérdida acumulada de más de 370,000 millones de dólares en capitalización bursátil.
Situación de la planta y futuro del modelo
La planta de Austin es la única instalación conocida de Tesla equipada para fabricar los componentes especializados de la Cybertruck. No está claro si la producción se trasladará a otra planta o si el modelo será eliminado definitivamente.
Elon Musk calificó a la Cybertruck como el “mejor vehículo que Tesla ha fabricado jamás” y describió el fin de su producción como el “fin de una era”.
Tesla comenzó a entregar la Cybertruck a finales de 2023. Sin embargo, las ventas en Estados Unidos han sido bajas: en 2025 se vendieron 20,237 unidades, una caída del 48% respecto a las 38,965 unidades vendidas en 2024, muy lejos de las 250,000 unidades anuales que Musk había previsto inicialmente.
Expertos como Andy Palmer, exCEO de Aston Martin, consideran que mantener la producción no tiene sentido si no se cumplen los objetivos de venta.
SpaceX, otra empresa de Musk, fue uno de los mayores compradores de la Cybertruck en 2025, adquiriendo unidades por un valor de 131 millones de dólares.
Desde su presentación en 2019, la Cybertruck ha sido un modelo controvertido por su diseño angular y futurista, que ha generado críticas tanto de puristas de las pick-ups como de expertos en seguridad, quienes dudan de su aprobación en mercados clave como Europa.