La refinería Deer Park, adquirida por Pemex para impulsar la autosuficiencia energética, no puede actualmente aliviar la crisis de combustibles en México debido a compromisos comerciales con Estados Unidos.
La refinería Deer Park, ubicada en Texas, produce 377,000 barriles diarios con una utilización del 96.2% de su capacidad, siendo la más eficiente entre las ocho refinerías de Pemex. De esta producción, 144,000 barriles son gasolinas, 120,000 diésel y 35,000 turbosina, entre otros productos.
Sin embargo, gran parte de esta producción está comprometida con clientes estadounidenses, lo que impide que Pemex pueda redirigir libremente estos combustibles al mercado mexicano para mitigar la presión sobre los precios nacionales.
Contratos que limitan el suministro a México
Según Ramsés Pech, socio de Grupo Caravia, solo entre el 15 y 20% de la producción de Deer Park se destina a México. Los contratos con empresas estadounidenses obligan a Pemex a cumplir con entregas que restringen la disponibilidad de estos combustibles para el mercado nacional.
Además, Pemex utiliza intercambios comerciales o swaps para abastecer distintos mercados, pero la información sobre estos mecanismos no es clara ni transparente, dificultando conocer el impacto real de Deer Park en el suministro mexicano.
La adquisición de Deer Park en enero de 2022 fue parte de la estrategia del gobierno de Andrés Manuel López Obrador para reducir las importaciones y avanzar hacia la autosuficiencia energética. Antes de la compra, las refinerías mexicanas operaban con menos del 50% de su capacidad.
El plan incluía también la construcción de la refinería Olmeca en Dos Bocas, Tabasco, para aumentar la producción nacional de combustibles.
En mayo de 2022, López Obrador declaró que con la compra de Deer Park México ya era autosuficiente en diésel. Sin embargo, la realidad muestra que el país continúa importando cerca del 40% del diésel y una cantidad significativa de gasolinas, evidenciando que la dependencia del mercado internacional persiste.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha reiterado que la modernización de las seis refinerías mexicanas, la construcción de Dos Bocas y la compra de Deer Park son pasos para aumentar la producción nacional de combustibles.
Actualmente, México importa alrededor del 15% de combustibles de alto valor como gasolina, diésel y turbosina, además de gas LP. Para reducir esta dependencia, se espera que la entrada en operación de las coquizadoras en las refinerías de Tula y Salina Cruz permita aprovechar mejor el petróleo pesado y aumentar la producción.
El éxito de estas iniciativas dependerá de su puesta en marcha y la capacidad de generar volúmenes adicionales que contribuyan a cubrir la demanda nacional.