Un estudio reciente de Vestas destaca que no todas las energías renovables generan electricidad de la misma forma ni en los mismos horarios, lo que impacta la confiabilidad del sistema eléctrico mexicano.
Contexto y desafío energético en México
El crecimiento acelerado de la demanda eléctrica en México, impulsado por el nearshoring, la expansión industrial y la digitalización, plantea un reto urgente: asegurar un suministro eléctrico confiable, competitivo y resiliente. En este escenario, Vestas elaboró un análisis titulado “No toda la intermitencia es igual: El valor sistémico de la energía eólica en la planeación y la operación del Sistema Eléctrico Mexicano”, que subraya la importancia de considerar no solo la cantidad de energía generada, sino también el momento en que se produce.
Valor diferencial de la energía eólica
El estudio revela que la energía eólica incrementa su generación en aproximadamente 17% entre las 15:00 y las 19:00 horas, coincidiendo con la transición hacia los periodos de mayor demanda eléctrica. Esta característica permite que la energía eólica aporte suministro justo cuando el sistema más lo requiere, aliviando la presión sobre otras fuentes y fortaleciendo la confiabilidad operativa.
Este hallazgo es crucial en un contexto donde el 55% de la generación eléctrica nacional depende del gas natural importado, mientras la demanda sigue creciendo por la expansión manufacturera, la electrificación industrial y el aumento de centros de datos.
Perspectiva de Vestas
Mehdi Hadbi, Country Manager de Vestas México, señala que “la pregunta ya no es únicamente cuánta energía puede generar una tecnología, sino qué tan alineada está con las necesidades reales del sistema eléctrico”. Destaca que la energía eólica aporta un valor estratégico al generar durante horas críticas de consumo.
Más allá de la intermitencia generalizada
El estudio advierte que agrupar todas las energías renovables bajo el concepto de “intermitencia” oculta diferencias fundamentales en su comportamiento. Mientras la generación solar se concentra en las horas centrales del día, la energía eólica aumenta su producción hacia la tarde y la noche, coincidiendo con los picos de demanda eléctrica.
Hadbi explica que “la gestión eficiente de la intermitencia no depende de eliminarla, sino de combinar tecnologías con perfiles de generación complementarios, permitiendo construir un sistema más resiliente y reducir los costos para el consumidor”. Además, la energía eólica presenta complementariedades con otras fuentes renovables, como la hidroeléctrica, lo que ayuda a disminuir la variabilidad del sistema y optimizar recursos.
Lecciones internacionales aplicables a México
El análisis incluye experiencias de mercados como California y Brasil, donde una alta concentración de generación solar ha provocado la llamada “curva del pato”: abundancia de energía durante el día y una rápida necesidad de generación adicional al caer la tarde.
Estos casos evidencian que el principal reto de la transición energética no es solo incorporar renovables, sino combinar tecnologías que respondan a los distintos momentos de consumo eléctrico. México tiene la oportunidad de aprender de estas experiencias para construir una matriz energética diversificada y resiliente.
El estudio concluye que la expansión eficiente del sistema eléctrico mexicano debe ir más allá de la capacidad instalada y considerar el valor sistémico de cada tecnología en términos de confiabilidad, flexibilidad y seguridad de suministro.
Vestas sostiene que la energía eólica puede jugar un papel estratégico para acompañar el crecimiento económico, fortalecer la resiliencia del sistema y contribuir a una transición energética sostenible, competitiva y segura.
El documento completo está disponible para consulta y reúne datos operativos, análisis internacionales y recomendaciones para la planificación energética a largo plazo en México.
-VESTAS