La arquitectura sostenible y el urbanismo resiliente se consolidan como ejes fundamentales para construir ciudades preparadas para los desafíos climáticos del futuro. Esta fue una de las principales reflexiones del séptimo Foro Owens Corning, encuentro en el que especialistas abordaron la importancia de integrar la sustentabilidad desde el diseño de los edificios hasta la planeación de los espacios urbanos.
Durante su participación, representantes de Owens Corning destacaron que la industria de la construcción debe evolucionar hacia modelos que prioricen la eficiencia energética, el aprovechamiento responsable de los recursos y el desempeño de los inmuebles a lo largo de su vida útil.
La premisa es clara: México no puede continuar diseñando sus edificaciones únicamente con base en las condiciones climáticas actuales o pasadas, sino que debe anticiparse a los escenarios que enfrentarán las próximas generaciones.
Economía circular y eficiencia energética
Como parte de su compromiso ambiental, Owens Corning presentó resultados de sus iniciativas de sustentabilidad correspondientes a 2025. Entre ellos, destacó el reciclaje de 453 toneladas de vidrio, material recuperado y transformado en nuevos productos de aislamiento para la construcción.
De acuerdo con la información presentada durante el foro, este volumen equivale aproximadamente al vidrio desechado por 120 mil hogares en un año. La iniciativa ejemplifica el potencial de la economía circular para reducir los residuos y reincorporar materiales a los procesos productivos, generando beneficios ambientales y económicos.
La compañía también informó sobre la conclusión de 14 proyectos enfocados en la conservación de energía en sus plantas e instalaciones. Estas acciones representaron una reducción estimada de 3 mil 180 toneladas de dióxido de carbono (CO₂) que dejaron de emitirse a la atmósfera.
Los resultados, señalaron sus representantes, reflejan la importancia de impulsar medidas concretas de eficiencia energética y extender esta visión a la industria de la construcción.
En este contexto, el arquitecto Gerardo Peña Mar, de Owens Corning, destacó la necesidad de encontrar alternativas que permitan reducir el consumo energético y construir de manera más sostenible.
“Nuestra intención es brindar soluciones para poder conservar y mejorar los recursos renovables en el mundo y no agotarlos”, expresó.
Diseñar hoy para el clima del futuro
Uno de los temas centrales del encuentro fue la necesidad de incorporar criterios climáticos de largo plazo en el diseño arquitectónico. En México, los edificios tienen una vida útil aproximada de 50 años, por lo que las decisiones tomadas durante su planeación pueden determinar su desempeño durante décadas.
La pregunta planteada durante el foro fue cómo construir inmuebles capaces de responder a las variaciones de temperatura y a los efectos del cambio climático durante toda su vida útil.
Desde esta perspectiva, el aislamiento térmico adquiere relevancia como una solución para conservar temperaturas interiores más estables, disminuir la necesidad de utilizar aire acondicionado o calefacción y reducir el consumo de electricidad.
Además de contribuir al confort de los habitantes, estas medidas pueden representar ahorros en los recibos de energía y una menor huella de carbono asociada al funcionamiento de las viviendas.
La sustentabilidad, coincidieron los participantes, no debe limitarse a la selección de materiales, sino contemplar el desempeño comprobable de los edificios, su durabilidad, el costo de operación durante su vida útil y la eficiencia en el uso de los recursos.
La especificación de materiales y sistemas constructivos desde las primeras etapas del proyecto resulta, por tanto, una decisión estratégica que involucra a arquitectos, desarrolladores, contratistas, inversionistas y usuarios finales.
Urbanismo, agua y recuperación de espacios verdes
La discusión también se extendió a los retos que enfrenta el desarrollo urbano en México. La arquitecta Sara Topelson destacó la importancia de reconocer las características particulares de cada territorio y evitar que el crecimiento de las ciudades se traduzca en una pérdida progresiva de espacios naturales.
“El territorio es irrepetible, por eso es mejor cuidarlo”, señaló al referirse a la necesidad de preservar el entorno y considerar la disponibilidad de áreas verdes en la planeación urbana.
Durante su intervención, también se hizo referencia al déficit de espacios verdes por habitante y a la importancia de construir barrios que faciliten los desplazamientos cotidianos a pie, idealmente con recorridos de no más de 15 minutos para acceder a servicios y actividades esenciales.
Este enfoque se relaciona con los principios del urbanismo de proximidad, que busca reducir la dependencia del automóvil, mejorar la calidad de vida y favorecer comunidades más accesibles y sostenibles.
Otro de los asuntos abordados fue la gestión del agua, particularmente la captación de lluvia para favorecer la recarga de los mantos acuíferos de la Ciudad de México.
Entre los ejemplos compartidos se mencionaron proyectos de infraestructura verde que incorporan sistemas de captación e infiltración de agua pluvial en parques y áreas verdes, con soluciones que pueden integrarse al subsuelo y a la configuración del espacio público.
La discusión puso sobre la mesa la necesidad de dejar de considerar el agua únicamente como un recurso que se extrae y consume, para avanzar hacia modelos urbanos que favorezcan su recuperación y aprovechamiento.
En este contexto, se mencionó también la problemática de las pérdidas de agua en México a través de las redes de drenaje y distribución, un desafío que requiere infraestructura adecuada, planeación y una gestión más eficiente del recurso.
La sustentabilidad como responsabilidad compartida
El séptimo Foro Owens Corning destacó que la transformación del sector de la construcción requiere la participación coordinada de todos los actores involucrados en el desarrollo de las ciudades.
Desde la selección de materiales y la especificación arquitectónica hasta la inversión inmobiliaria y las decisiones de los usuarios, cada etapa representa una oportunidad para disminuir el impacto ambiental de los edificios.
La conversación también apuntó hacia la necesidad de impulsar una visión de largo plazo, en la que las decisiones tomadas en el presente contribuyan a construir ciudades más preparadas para los escenarios de 2050.
En un contexto de cambio climático, presión sobre los recursos naturales y crecimiento urbano, la arquitectura sostenible deja de ser una característica adicional para convertirse en un criterio esencial de diseño.
El mensaje central del encuentro fue que construir mejor implica mucho más que levantar edificios: significa desarrollar espacios eficientes, duraderos y confortables, capaces de responder a las necesidades sociales sin comprometer los recursos de las generaciones futuras.