La Fórmula 1 ha logrado reducir su huella de carbono en un 35% desde 2018, demostrando que el deporte puede crecer sin sacrificar el compromiso ambiental.
Transformación logística para disminuir emisiones
La Fórmula 1 enfrenta un gran reto al gestionar las emisiones generadas por el transporte global de monoplazas, equipos técnicos y personal. Para ello, ha modificado su modelo logístico, priorizando el traslado marítimo sobre el aéreo. La meta es que para 2030 más del 50% de la carga relacionada con eventos y transmisiones se transporte por vía marítima, lo que representa un cambio estructural importante.
Además, la categoría ha racionalizado su calendario y optimizado rutas, medidas que se implementarán plenamente a partir de la temporada 2026 para reducir aún más las emisiones derivadas del transporte.
Combustibles sostenibles y energías renovables en la F1
La Fórmula 1, junto con sus equipos y la FIA, ha incrementado sus inversiones en combustibles de aviación sostenible (SAF), duplicando los recursos destinados desde 2024. Esto ha permitido reducir en aproximadamente un 40% las emisiones de vuelos chárter, evitando más de 20 mil toneladas de CO2e.
En 2025, la categoría realizó su primera inversión en combustible marítimo sostenible, ampliando las alternativas para el transporte internacional de carga. Por otro lado, las instalaciones de la F1 y sus equipos han reducido sus emisiones en más de 37 mil toneladas de CO2e, un 64% menos que en 2018, gracias a la adopción de energías renovables.
Una estrategia energética integral
La combinación de combustibles alternativos, eficiencia operativa, electrificación y energías renovables ha sido clave para lograr estas reducciones significativas. La transición energética en la Fórmula 1 no depende de una sola tecnología, sino de un enfoque multifacético.
Reducción de emisiones en eventos y carreras
Los fines de semana de Gran Premio generan emisiones importantes debido a la energía requerida para operar paddocks, zonas técnicas y hospitalidad. En 2025, la Fórmula 1 implementó soluciones energéticas alternativas en todas las carreras europeas, incluyendo el uso de aceite vegetal hidrotratado (HVO), energía solar y almacenamiento en baterías.
Estas acciones lograron reducir en un 17% las emisiones por carrera, evitando más de mil toneladas de CO2e en total.
Compromiso y liderazgo en sostenibilidad
Stefano Domenicali, presidente y director ejecutivo de la Fórmula 1, destacó que los avances responden a una estrategia integral que combina crecimiento y reducción ambiental. Ellen Jones, directora de ESG, enfatizó que «la sostenibilidad sustenta cada decisión que tomamos, no solo en la pista, sino también en la forma en que producimos y llevamos a cabo nuestros eventos emblemáticos».
Este enfoque coordinado entre proveedores, patrocinadores, operadores logísticos y equipos deportivos demuestra que las metas climáticas pueden integrarse a la estrategia de crecimiento.
Un modelo para la industria del entretenimiento y más allá
La reducción del 35% en la huella de carbono posiciona a la Fórmula 1 como un referente en transformación ambiental dentro de eventos globales. El logro evidencia que es posible implementar cambios estructurales sin afectar el alcance internacional ni el crecimiento económico.
El desafío para la F1 es alcanzar cero emisiones netas para 2030, lo que requerirá mantener la innovación y profundizar las medidas actuales. Si lo logra, su modelo podrá inspirar a otras ligas deportivas y empresas con cadenas logísticas complejas a adoptar estrategias similares.
Así, la sostenibilidad en la Fórmula 1 trasciende lo ambiental y se convierte en un ejemplo de gestión estratégica para la transición hacia economías bajas en carbono.